Erasmus en Dublin (Irlanda)

Antes de nada, por si te da pereza leer el artículo entero y por si te lo estás pensando: si puedes irte de Erasmus, hazlo.

Hace años que estudié una carrera de informática y, por diversos motivos, no me pude ir de Burgos para trabajar de eso; así que me metí en hostelería esperando esa gran oportunidad que estaba por llegar.

Y al cabo de los años llegó, pero en absoluto como yo me la esperaba: un amigo me comentó que se iba a inscribir al Ciclo de Administración de Sistemas Informáticos en Red, y pese a ser reticente en un principio (¿volver a estudiar cuando creía que ya lo había pasado de largo?) a ello que me metí.

Ahí estaba yo, con 29 años volviendo a estudiar de nuevo, cosas que ya conocía, pero muchas otras que apenas me sonaban. Y según pasaban los días me iba dando cuenta de que la administración de sistemas era algo que me gustaba, algo a lo que me podría dedicar en un futuro.

A lo largo de los dos cursos se incide mucho en la teoría, pero también se aplican esas nociones de forma práctica en entornos muy similares a uno real. Aun teniendo conocimientos previos pude obligarme a mí mismo a aplicar, estudiar y entender con mayor profundidad todo lo relacionado con la Administración de Sistemas.

Esto unido a unos compañeros maravillosos, a quienes se podía pedir ayuda en cualquier momento, ha hecho que no me arrepienta en absoluto de haber dado ese pequeño paso que supuso en su día salir de la comodidad de la zona de confort para haber vuelto a estudiar.

Y en segundo llegó la pregunta: “¿quién va a hacer Erasmus?”. Me lie la manta a la cabeza, ahorré todo lo que pude y me preparé para venirme a Irlanda. Y no podía haber tomado mejor decisión.

La empresa en la que he entrado es increíble y el ambiente laboral es inmejorable: absolutamente todo el mundo me ha dicho que si necesito algo o tengo alguna duda en cualquier momento, pregunte con toda confianza.

Nada más empezar me metieron en formación, dos semanas a mi bola cacharreando, configurando y probando los servicios de la empresa (para ver el punto de vista del cliente) y otras dos semanas de clases teóricas y prácticas para conocer el funcionamiento interno. Después de eso me asignan un tutor que estará conmigo dos meses más, ayudándome y poniéndome retos para adquirir la experiencia necesaria para poder trabajar.

En cuanto a Dublín, la gente es muy abierta, y raro es el sitio en el que no trabaje un extranjero (y luego ya están las empresas grandes, que lo difícil es encontrar un irlandés). Hay mucha gente de habla hispana, muchas academias de inglés y la gran mayoría de la gente está encantada en repetirte una frase más despacio si no les has entendido (el acento irlandés puede llegar a ser muy difícil). La amabilidad es la norma general.

Respecto al clima, no es tan malo como lo pintan. Hace más frío que en España, pero no tanto como en Burgos. Y sí, llueve muy a menudo, pero raros son los días que está todo el tiempo cayendo. Por lo general cae un poco de lluvia (a veces más fuerte, pero por norma muy ligera), en pocas ocasiones se tira lloviendo más de cinco minutos.

En lo económico, la sensación que tenemos en España es que Irlanda es un país caro; como todo, esto tiene sus matices. En cuanto a informática, todo el sector se concentra en la capital, y esto supone un gran problema: desde hace unos años el precio de la vivienda está subiendo enormemente, no hay suficientes casas para todos los que venimos aquí y los precios aumentan mes a mes. Encontrar piso es una odisea, y por ello lo mejor que se puede hacer es venir una o dos semanas antes y dedicarse constantemente a buscar piso. Llega a ser tedioso, pero al final se acaba encontrando algo para todos los bolsillos. La progresión lógica suele ser un hostal la primera semana o dos semanas y luego un piso compartido.

En cuanto al resto, los precios de la comida y demás enseres son más o menos iguales que en España (ligeramente más elevados), exceptuando el alcohol y el tabaco que tranquilamente duplican/triplican lo que conocemos.

En lo laboral, en Irlanda se busca a mucha gente cualificada en informática y, la principal ventaja que tiene es que, por norma general, se valoran los conocimientos que tengas, no los títulos.

Algo a tener muy en cuenta es que si te vienes a Irlanda a aprender inglés no esperes que pase por ósmosis, tienes que esforzarte mínimamente y poner de tu parte, ya sea forzándote a hablar en inglés con otros españoles o apuntándote a una academia.

El Erasmus queda muy bonito en un currículum, pero lo que más aporta es la experiencia de vivir por uno mismo en otro país con una cultura diferente. Independientemente de que el Erasmus sea en Polonia, en Portugal o en Irlanda, es toda una experiencia a vivir: sales de tu zona de confort, conoces gente, culturas (¡gastronomía!) y, te quedes en el país o te vuelvas a casa, es una experiencia que vas a tener para toda tu vida.

En resumidas cuentas, da igual que quieras irte de España o no quieras salir de Burgos más que para ir a la playa, que tu próximo trabajo sea en inglés o que no vayas a tocar el idioma de Shakespeare en tu vida, que te sientas como Paco Martínez Soria en La Ciudad no es Para Mi, la vivencia te va a aportar mucho para tu futuro.

PD: No le intentes seguir el ritmo bebiendo a un irlandés, no acabará bien…

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